El método CLEO

Nuestro método de trabajo.

Creer en nosotros mismos.

Liderar nuestras vidas.

Escuchar.

Actuar hasta alcanzar nuestros Objetivos

Creer en nosotros mismos es un acto de fe, de esperanza y de caridad. Qué antiguo me suena y qué nuevo siento que es para mí.

Es confiar en mí misma, a pesar de la historia que me he contado hasta ahora, a pesar de la que me han contado.

Es esperar contra toda esperanza, apostando por mí.

Es amor hacia mí por encima de todo, incluso de mí misma cuando abdico de quien soy en esencia.

Creer es crear, generar un mundo de posibilidades y no conformarme con el que describen mis sentidos o los de otros.

Liderar mi vida es tomar las riendas de mi vida y, como el barón rampante de Italo Calvino, cogerme de la coleta y salir del charco, del pozo, del agujero negro en el que me he metido, a empujones o de un resbalón.

Es asumir quien soy, como soy y quien me comprometo a ser. Para ser la persona con la que disfrutar de cada instante de esta eternidad que construyo a mi ritmo, a mi forma.

Es afrontar la vulnerabilidad de mi corazón y la fragilidad de mi mente, incluso la dependencia de mi cuerpo, para hacer de todo ello lo mejor de mí. Las herramientas con las que construyo mi futuro. Ese en el que vivir es la libertad de vivir. La felicidad de levantarme y agradecer la primera respiración de un nuevo día, distinto. Y la rendición a un sueño reparador en el que seguir conectando con mi ser esencial. Con quien soy, sin calificativos, con quien se asoma a mi corazón a través de mis ojos y al que mis manos transforman en mis haceres, y mis pasos lo caminan por el sendero de mi experiencia.

Escuchar es permanecer atenta a lo que quizá no esté viendo, oyendo, sintiendo.

Es la actitud de acogida hecha un hábito, una rutina que, sin esfuerzo, transforma lo que hay a mi alrededor en una fuente de información de valor. El valor de oír lo que mis creencias limitantes me impedirían oír y actuar de otro modo para conseguir lo que hasta ahora no lograba.

Es atender a esa permanente columna izquierda, pepito grillo, a veces juez implacable que condiciona mis actos y justifica mis pensamientos. Para convertirla en el mejor de mis aliados, un crítico que acompañe con sentido de realidad mis pasos, se adelante y me avise. Para luego darle las gracias y continuar hasta el infinito…y más allá.

Actuar hasta alcanzar mi objetivo es no rendirme, estar disponible para mí, cuidar de mi, atender mis necesidades, respetarme y seguir a mi paso, a mi ritmo, sin delegar la responsabilidad de mi vida.

Es conocer mi objetivo, reconocerlo entre todos, aceptarlo y comprometerme con él.

Es tener una brújula calibrada, localizar el norte y marcar el rumbo que me lleve al éxito.

Es aprender del viaje y ajustar el rumbo cada vez que lo necesite.

Es levantarme o quedarme recostada hasta recuperarme y continuar.

Es agradecer lo que la vida me da y quererlo.

Es amar lo que es.

”Al éxito y al fracaso, esos dos impostores, trátalos siempre con la misma indiferencia.”

(Rudyard Kipling)